#MaratonTerrorRebelde
BATALLA NOCTURNA
AUTORA: AMPARO ÁLVAREZ BARBOSA (COLOMBIA)

Eran las tres de la mañana, cuando me desperté sobresaltada una vez más. Contuve la respiración y esperé. Pero no, ahí estaba de nuevo: las sacudidas junto a esos movimientos torpes que me desesperaban y me sacaban de quicio.
Fingiendo dormir, permanecí
inmóvil en la cama, mientras la furia crecía dentro de mí. Con los ojos entreabiertos, observé el viejo tejado y conté los agujeros por donde se colaba la luz de la luna, ese espejo de plata que también era culpable de mi tormento.
De pronto unas ganas incontrolables de ir al baño me asaltaron. Descalza y sigilosa, me dirigí hacia allí.
Cuando regresaba a la cama comenzaron las sacudidas y esos movimientos torpes que me volvían loca.
Como un animal enjaulado, me lancé sobre él y con ambas manos tomé su garganta intentando asfixiarlo.
Él, con su mirada, me suplicaba que lo soltara, que no terminara con su existencia de esa manera.
Totalmente fuera de mí, apretaba su cuello con más fuerza y determinación; entonces él lanzó sus garras contra mí, pero esquive sus golpes mientras la furia aumentaba.
Comenzó una feroz pelea donde volaban hacia mi sus violentas patadas que yo, como podía, esquivaba; sus gritos ahogados apenas lograban salir de su garganta. Forcejeos, sudoración, por lo que parecieron horas. Él no quería morir y yo no estaba dispuesta a dejarlo vivir más.
No se rendía, luchaba con todas sus fuerzas tratando de alcanzarme y hacerme daño. Pero nunca lo logró.
Mi energía ya comenzaba a disminuir, pero finalmente logré asfixiarlo.
Miré su cabeza y vi una babaza viscosa correr desde su boca hacia su cuello; pero mis manos impedían que esa repugnante sustancia se deslizara más allá, sentí un profundo asco.
Con cuidado solté su cuello y caí de rodillas en el piso frío junto a él. Lo dejé caer, limpié mis manos y las sacudí . Mirando fijamente su aún tibio cuerpo pensé: aquí estás, cobarde, se acabaron tus días de romance y gloria, tus días de galán, tus días de ser violador y cantante desafinado; de ahora en adelante seré feliz, dormiré mis noches y viviré tranquila.
Varios minutos después lo tomé de sus dos patas y lo metí en una olla grande. Me acosté con la certeza de que volvería a dormir, pero me equivoqué; estaba en un estado de frenesí que me robó el sueño.
Cuando el sol comenzó a asomarse por la diminuta ventana, el aroma del caldo llenó toda la casa .
Yo, sentada frente a la olla humeante, respiré profundo por primera vez en meses.
El gallo ya no cantaba desafinado, ya no sacudía fuerte sus alas y ya no me despertaría en las noches; ahora solo sería un mal recuerdo, un recuerdo amargo, convertido ahora en alimento de paz . Mientras mi esposo y yo sorbíamos el exquisito caldo caliente, una sonrisa tímida apareció en mi rostro. La batalla nocturna había llegado a su fin. Y aunque sabía que vendrían nuevas luchas, aquella noche había ganado Yo.
AUTORA: AMPARO ÁLVAREZ BARBOSA, TOTY (COLOMBIA)
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Amparo Álvarez Barbosa – Toty, colombiana, nacida en Río de Oro departamento del Cesar. Hija de Roberto Álvarez y Victoria Barbosa. Egresada de la Universidad Francisco de Paula Santander, seccional Ocaña. Licenciada en educación Básica con énfasis en Humanidades y lengua castellana. Casada a la edad de 18 años. Tengo escritos cuentos, poemas y relatos, la mayoría basados en anécdotas vividas.
